El origen de los vascos no es mucho más misterioso que el del pueblo berebere, el del saharaui o el de cualquier otra etnia.
Según el mismo Joxemiel Barandiaran 'habrá que preguntarse la misma procedencia de Cromañón. Y, quizá tampoco ese vino desde fuera - según afirman algunos - sino que fue una evolución del lugareño neardenthal. Es ahí donde yace el misterio.
La hija vasca de Gravette
Stephen Oppenheimer nos ha ofrecido una de sus grandes revelaciones: el linaje Gravette tuvo descendencia en torno al Pirineo, esto es, descendencia vasca, la cultura llamada Solutre.
Después de haber realizado un estudio comparado de análisis genéticos con arqueológicos Oppenheimer afirma que, a punto de concluir la última Gran Glaciación (23000-22500), en Europa apareció la cultura denominada Solutre. Esta cultura se extendió de forma sorprendente alrededor del 17.000; podemos admirar su hermoso arte y técnica depurada en los alrededores de los Pirineos, en Asturias y en cuevas de Cantabria. En algunos lugares, sobre todo en torno a Castillo, Pendo, Santimamiñe, Aitzbitarte, Ekain y Dordoina, la población se vio incrementada de manera importante y la técnica llegó a un punto álgido (Lascaux, Altamira, Santimamiñe). A partir de ese momento, se ha denominado como Cultura Magdaleniense.
Siguiendo por el mismo camino genético, la expansión continuó hacia Europa tras la glaciación. De nuevo, parece existir un nexo de unión con la emigración de los sucesores de la cultura Solutre. (Hace aproximadamente 16000 años). Al parecer, este salto genético fue producido por las uniones con los descendientes de los auriñac y quizá también con los descendientes del neandertal.